Connect with us

Buscador de noticias

Sociedad

Imprescindibles: la guerrera ambiental que defendió el río Paraná y creó una reserva para animales maltratados

María Esther “Beba” Linaro dirige la reserva Mundo Aparte desde hace unos 20 años

 

Durante las décadas de los ochenta y los noventa María Esther “Beba” Linaro luchó por concientizar sobre la contaminación de las aguas; su amor por la naturaleza la llevó a fundar Mundo Aparte, una centro de rehabilitación de especies atacadas por el ser humano

 

ROSARIO.- Alta, flaca, de pelo largo y ojos muy claros, María Esther Linaro (”Beba”, para todo el mundo) se mueve entre los animales con la soltura de quien no solo está a gusto, sino de quien se siente protegida entre sus pares. “Hola Prince, hola hermoso, miren la belleza de este animal, su mirada”, dice mientras “habla” con un tigre de una decena de años, que fue rescatado el año pasado de un campo en el sur de Santa Fe. “Beba”, que es profesora de Bellas Artes por la Universidad de Rosario, pintora, restauradora de cuadros antiguos y ecologista de vanguardia, recibe a LA NACION en Mundo Aparte, una reserva natural de dos hectáreas de superficie ubicada en el corazón de Casiano Casas, un barrio de casas bajas.

 

María Esther “Beba” Linaro

VIVE EN ROSARIO
72 AÑOS

¿Por qué se destaca?

Es pionera del ecologismo en el Litoral y creó Génesis, uno de los primeros grupos ambientalistas de Rosario. Desde hace más de 20 años dirige Mundo Aparte, una reserva natural en plena ciudad donde recibe, cura y alberga fauna herida o víctima del tráfico ilegal.

 

 

“Mundo Aparte sigue siendo una sorpresa para mí. Está relacionado con la fe, con saber que siempre algo se puede cambiar: nosotros hemos salvado la vida de cientos de animales.”

 

En ese lugar que comenzó a forjar hace más de dos décadas y que define como “su sueño”, se mueve a gusto y conoce a fondo a cada uno de los habitantes: un tigre, dos pumas, varios zorritos, caranchos, coipos, monos, mulitas, un aguará popé, lechuzas, un ñandú y un gato montés, entre otros. Animales que llegaron hasta este oasis de frescura y verdor tras ser rescatados del tráfico ilegal, heridos o como cachorros luego de que sus padres fueran víctimas de la caza.

 

Linaro fue directora del exzoológico de Rosario con la sola idea de cerrarlo. Y así lo hizo

 

Mientras “Beba”, de 72 años, conversa con LA NACION, llega a Mundo Aparte Franco Peruggino, colaborador estrecho y parte indispensable del andamiaje que permite sostener la vida de los pobladores del predio. “Ya está el preparado para los monos y la verdura ya está en agua. Los zorros ya comieron, pero faltan las lechuzas del fondo todavía”, informa “Beba”. Antes de poder construir su aldea, estuvo a cargo del zoológico rosarino, al que aceptó dirigir con una idea fija en mente, cerrarlo lo antes posible.

“Mundo Aparte sigue siendo una sorpresa para mí. Está relacionado con la fe, con saber que siempre algo se puede cambiar: nosotros hemos salvado la vida de cientos de animales.”

 

Del arte al zoológico

“Yo siempre me sentí atrapada adentro de una casa. De chica era muy retraída y siempre me atrajo dibujar y pintar. Recuerdo un suplemento de arte que venía con el diario LA NACION, tengo ese cuaderno aun, yo copiaba los cuadros de Leonardo [Da Vinci], me apasionaba”, cuenta sentada en la entrada de la casa de Franco, que decidió mudarse a Mundo Aparte hace un par de años.

El tigre que está en Mundo Aparte
El tigre que está en Mundo AparteMarcelo Manera – LA NACION

Bajo el sol de una tarde fría de invierno, recuerda que en su casa de la infancia había animales y plantas y que su abuela tenía un gallinero: “Claro, los animales estaban al servicio del humano y se usaban para comer. Por eso, la primera carne que abandoné fue la de gallina y pollo a los 8 o 10 años, después que mi pollo Capitán me fuera servido en la mesa. Ahí sentí que se me caía el estómago”.

Ya casada y con mucha actividad académica y social, “Beba” dejó de comer carne vacuna, algo que en la década del setenta era toda una rareza: “Yo me iba a las cenas con un queso y un pimiento, porque la carne me hacía sentir mal, aunque yo no podía filosofarlo en ese momento”.

Uno de los zorros que habitan en el espacio de rehabilitación

A finales de los ochenta y principios de los noventa llegó el tiempo de la primera militancia ambiental “formal” tanto desde el trabajo con alumnos de la secundaria del Colegio San Francisco de Asís (“El personaje de San Francisco de Asís es clave en mi vida. Fue alguien con una sincronía total con todo lo vivo, un hombre con una mente superior, esclarecida”, dice sobre el monje franciscano que escribió en 1224 El Cántico de las Criaturas) como a través del grupo ecologista Génesis.

“Nos reuníamos los sábados a la mañana en la biblioteca popular Alberdi, mi sobrino David había armado un grupo de jóvenes a los que les gustaba el río y salir a remar, y empezaron a sacarle fotos a fábricas del cordón industrial ubicadas al norte de Rosario, que estaban sobre la barranca, para mostrar cómo contaminaban el río. Génesis se dedicó al cuidado del Paraná”, rememora.

En 1990 comenzó a trabajar como directora del zoológico de Rosario, una decisión que le costó mucho y que meditó largamente: “Yo quería liberar animales y trasladarlos a un lugar mejor. Entré para cerrarlo, por eso acepté, para que desapareciera la idea del animal en cautiverio para entretenimiento humano”. Finalmente, tras un largo proceso, el zoológico cerró en 1997.

También hay un gato montés
También hay un gato montés

A finales de los ochenta y principios de los noventa llegó el tiempo de la primera militancia ambiental “formal” tanto desde el trabajo con alumnos de la secundaria del Colegio San Francisco de Asís (“El personaje de San Francisco de Asís es clave en mi vida. Fue alguien con una sincronía total con todo lo vivo, un hombre con una mente superior, esclarecida”, dice sobre el monje franciscano que escribió en 1224 El Cántico de las Criaturas) como a través del grupo ecologista Génesis.

“Nos reuníamos los sábados a la mañana en la biblioteca popular Alberdi, mi sobrino David había armado un grupo de jóvenes a los que les gustaba el río y salir a remar, y empezaron a sacarle fotos a fábricas del cordón industrial ubicadas al norte de Rosario, que estaban sobre la barranca, para mostrar cómo contaminaban el río. Génesis se dedicó al cuidado del Paraná”, rememora.

En 1990 comenzó a trabajar como directora del zoológico de Rosario, una decisión que le costó mucho y que meditó largamente: “Yo quería liberar animales y trasladarlos a un lugar mejor. Entré para cerrarlo, por eso acepté, para que desapareciera la idea del animal en cautiverio para entretenimiento humano”. Finalmente, tras un largo proceso, el zoológico cerró en 1997.

 

Verde en la gran ciudad

Mundo Aparte es lo que su propio nombre define: un lugar que se abre como una ventana de naturaleza y silencio a metros de una avenida y rodeada de las vías del tren, en una zona bulliciosa y muy poblada del norte rosarino. En esas dos hectáreas, “Beba” construyó un universo a su medida, donde se practica y se enseña (el lugar recibe visitas escolares todos los viernes y abre al público en general una vez por mes) a apreciar el silencio, a ser compasivos, a permitirse un tiempo para la reflexión y a observar y cuidar a la naturaleza.

La biodiversidad es marca registrada en este oasis, donde conviven una flora abundante de arbustos (abutilón, piquillín, jazmín del Paraguay), herbáceas (plumerillo), hierbas nativas (huevo de gallo), árboles (timbó Colorado, palo blanco, Ceibo) y plantas acuáticas con fauna de todo tipo, que además de los mamíferos incluye un elenco de aves que van y vienen como el carpintero común y el real, la calandria, el hornero, el picaflor, el gorrión, la paloma, el pirincho, la torcacita, el jilguero, el chingolo y otras especies características del sur de Santa Fe.

Uno de los dos pumas que viven en la reserva
Uno de los dos pumas que viven en la reservaMarcelo Manera – LA NACION

La reserva, montada en terrenos fiscales que pertenecen al Ferrocarril, comenzó con la idea inicial de funcionar como un lugar destinado a conservar a los animales derivados del exzoológico: tres pumas, un jabalí, una mona araña, dos monos carayá y un oso melero. “Vivíamos en carpas al lado de los animales, no teníamos nada, el predio todavía estaba descampado y abierto”.

Con el tiempo, se convirtió en un centro de rehabilitación de fauna silvestre y en un espacio para la educación ambiental único en su tipo. Cada animal no solo tiene un nombre, sino que tiene una historia y carga, en muchos casos, con las marcas visibles o las intangibles que los llevaron hasta allí. Muchos están mutilados por accidentes de tráfico, con disparos de bala o de piedrazos por el uso de las gomeras, y otros son incapaces de defenderse en la naturaleza al haber nacido y vivido siempre en cautiverio.

"La gomera no es un juguete, cazar no es un deporte y los animales silvestres no son mascotas”, señala Linaro
“La gomera no es un juguete, cazar no es un deporte y los animales silvestres no son mascotas”, señala LinaroMarcelo Manera – LA NACION

El proyecto, que recibe una ínfima subvención de la municipalidad rosarina, se sostiene, sobre todo, gracias a los 500 socios que pagan una cuota mensual a voluntad, sin monto fijo, así como por el aporte de las visitas abiertas al público. Además de las visitas de escuelas, Mundo Aparte sostiene otra tradición: la entrega de plantines de árboles nativos del pequeño vivero que funciona en el predio que se hace una vez al año.

¿Y el nombre del lugar, “Beba”, cómo se te ocurrió? “Un día de verano, de esos de muchísimo calor, volvía de dar clases en el colegio y apenas abrí el portón y entré me invadió el verde y el frescor y dije en voz alta ‘pero esto es otro mundo, esto es un mundo aparte’”.

Pedagogía de la naturaleza

La gomera no es un juguete, cazar no es un deporte y los animales silvestres no son mascotas”. Sobre esa trilogía funciona el lado pedagógico de la reserva, que recibe la visita de escuelas a las que se suministra manuales para conocer y estudiar la fauna nativa. Las visitas del público están espaciadas para no estresar a los animales, ya que el objetivo de Mundo Aparte no es el entretenimiento, es el encuentro y la reflexión intraespecies.

En mayo pasado, la ONG firmó un convenio con la Universidad Nacional de Rosario para trabajar juntos en la preservación de la fauna regional con el foco puesto en trabajos científicos, técnicos y de investigación.

 

 

La Nación

 

 

 

COMPARTIR:

Tambien te puede interesar...

Qatar2022

El comprobante de una operación de cambio de pesos por riales qataríes. El tipo de cambio implícito es de $ 173 por dólar de...

Locales

El diputado de la UCR Osvaldo Zárate fundamentó porque votaron en contra del presupuesto provincial en la Cámara de Diputados, entre otras por la falta de transparencia y...

Política

Por un radicalismo fortalecido, la Mesa de Conducción Nacional y la Fundación Alem, avanzó en la definición de acciones concretas tras realizarse un nuevo...

Política

El exfutbolista y representante de jugadores Uriel Pérez Jaurena fue denunciado por la Proselac En los tribunales de San Isidro se tramita un expediente...

Modelo formoseño

Una hija de productores de Potrero Norte y Palo Santo, hoy prestigiosa docente horgullo de su tierra Maria Silvina Barcena rememoró el pasado pujante y productivo...

Salud

A través de sus redes sociales, la ministra de Salud, Carolina Centeno, informó que el paciente se “encuentra bien” y cumple con el aislamiento...

Policiales

Ocurrió en el barrio La Pilar de esta ciudad, donde la Policía acudió a verificar un presunto inconveniente de pareja. El niño se encuentra internado...

Economía

El Gobierno anunció que la nafta y el gasoil integrarán el programa de Precios Justos durante cuatro meses, con aumentos de 4% y 3,8%...

Política

Victoria Donda INTENTÓ explicar su silencio luego de que Gildo Insfrán acusará a María Eugenia Vidal de tener un “retraso mental”.  Admitió que el...