Connect with us

Buscador de noticias

Opinión

La prohibición a gastronómicos: entre la arbitrariedad y la inconstitucionalidad

Por Martín Hernández

La continuidad de las prohibiciones rígidas para muchas actividades constituyen una arbitrariedad, que de manera manifiesta están afectando derechos constitucionales y cuya persistencia agravan una realidad angustiante para miles de formoseños que se ven impedidos de poder trabajar, comerciar y ejercer una industria lícita o bien practicar un deporte o alguna actividad recreativa; circunstancia cuya imposibilidad también afectan la salud, que erróneamente se focaliza solo en la física cuando también debe evaluarse el aspecto psíquico.

Bares, confiterías, restaurantes, gimnasios, clubes y actividades afines están hoy en una situación desesperante, y su suerte es la de miles de personas y familias que giran en torno a la realidad comercial y económica que desarrollan; no solamente los dueños, sino también y fundamentalmente los trabajadores gastronómicos, mozos, cocineros, personal de limpieza, administrativos que dependen directamente de su funcionamiento y también la actividad que gira en torno a ellos,  proveedores y servicios que se ven también perjudicados.

Y cuando uno puede entender algunas medidas en protección del conjunto, cada día que pasa se transforma en indignación cuando el capricho, la discrecionalidad y la ausencia absoluta de sentido común manejan las decisiones de quienes deben trabajar en un marco de racionalidad, responsabilidad y equilibrio.

En Formosa tienen plena vigencia los decretos de necesidad y urgencia dictados por el poder ejecutivo nacional en el marco de la emergencia, y para nuestro territorio se estableció el estatus sanitario y epidemiológico de DISTANCIAMIENTO SOCIAL, PREVENTIVO Y OBLIGATORIO, estatus superador del AISLAMIENTO. Esto no es solo una mera diferencia terminológica, sino que establece regímenes diferenciados para uno y otro caso.

Desde el 8 de Junio rige para Formosa (y otras provincias) el estatus sanitario de DISTANCIAMIENTO SOCIAL, PREVENTIVO Y OBLIGATORIO, conforme expresamente lo dispuso el DNU 520/20, y cuyos efectos y disposiciones fueron prorrogadas y sostenidas por los Decretos 576/20, 605/20, 641/20, 677/20 y 714/20 que extendió dicho estatus hasta este 20 de septiembre inclusive, todos expresamente adheridos por decretos provinciales.

En primer lugar este estatus establece claramente la posibilidad de circulación de personas en los horarios permitidos sin ninguna otra autorización o medida que no sea la de mantener una distancia de 2 metros, toser o estornudar en el pliegue del brazo, higiene reiterada de manos y utilización de barbijo en espacios compartidos.

Y en segundo lugar en cuanto a las actividades económicas y comerciales, se establecen una serie de pautas a tener en cuenta por los gobiernos de provincia tendientes a facilitar la habilitación de actividades de manera paulatina, -conforme expresamente se sostiene en los considerandos del decreto de necesidad y urgencia- respetando los protocolos y recomendaciones de las autoridades nacionales, estableciendo incluso un parámetro como el de restringir el uso de las superficies cerradas hasta un máximo del CINCUENTA POR CIENTO (50%) de su capacidad, entre otras.

Esto es perfectamente compatible con lo que está pidiendo el sector gastronómico, poder habilitar atención al aire libre, con protocolos, distancia e higiene, pero que inexplicablemente no está siendo receptado por el gobierno, cuando un sinfín de actividades habilitadas, e incluso los mismos organismos públicos, bancos, oficinas de servicios, supermercados y comercios en general tienen una afluencia de gente mucho mas significativa.

La continuidad de las prohibiciones sin ningún tipo de respuestas, ni protocolos para funcionamiento, resultan hoy arbitrarias y afectan derechos constitucionales, de trabajar, de comerciar, ejercer una industria lícita, e incluso el derecho a la salud de los involucrados.

Y en el caso de las actividades deportivas y recreativas, resulta incluso mayor la arbitrariedad de no contemplar habilitaciones, pues la normativa vigente (DNU 714/20), indica que “Solo podrán realizarse actividades deportivas y artísticas, en tanto se dé cumplimiento a las reglas de conducta previstas en el artículo 5° (distanciamiento de 2 metros, barbijo, higiene) y siempre que no impliquen una concurrencia superior a DIEZ (10) personas ni se encuentren alcanzadas por las prohibiciones establecidas en el artículo 9° (básicamente deportes colectivos de contacto). Con lo cual resulta inexplicable y arbitrario que persistan las prohibiciones y la no habilitación de actividades deportivas y recreativas, individuales o cuya práctica permitan una distancia adecuada, como el tenis, atletismo en todas sus variantes, ciclismo, pesca, remo, etc.

Nadie subestima la emergencia; el cuidado y la prudencia deben ser un camino que debemos respetar, pero claramente la realidad nos indica también que en ese camino debemos dar lugar al sentido común, al dialogo, a la racionalidad, al equilibrio, entre tantas conductas que necesitamos poner en práctica de manera urgente; porque la vacuna está lejos y los que están reclamando también son formoseños que tienen derechos, incluido el derecho a la salud.

COMPARTIR:

Tambien te puede interesar...

Locales

El legislador nacional criticó la gestión de la pandemia y abrió el paraguas respecto a una posible creación de un frente unificado de la...

Interior

El director regional NEA de la Federación Agraria Argentina (FAA), Panfilo Ayala aseguró que “una gran parte del retroceso electoral” que registró este domingo...